(CASTELLANO) Un pisazo barato para un susto que no llega Me pareció un truño truñete, de esos que ni con Maribel Verdú delante consiguen levantar cabeza. Y mira que ella me encanta desde pequeño y entro ganado cada vez que aparece, pero aquí no hay manera. La película es mala de solemnidad: quiere ser terror psicológico, cuento oscuro de vecinas inquietantes, drama de madre sobrepasada y thriller de edificio maldito, pero termina siendo una cosa sin pies ni cabeza, torpe, pesada y bastante ridícula. La premisa podía tener un punto: una madre se muda con sus dos hijos a un piso demasiado buen…
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