(CASTELLANO) Sirat es de esas películas que te arrastran sin darte cuenta, como si entraras en un espacio cerrado donde las paredes laten con fuerza. Lo que más me sorprendió es que aquí sí me contaron una historia, algo con peso, con un trasfondo que va más allá de lo visual. La atmósfera me recordó a la planta de abajo de la factoría en Moncloa, un lugar cargado de ecos y de sombras, y esa conexión personal hizo que la experiencia fuese aún más intensa. Oliver Laxe consigue que lo físico y lo espiritual se entrelacen, creando un relato que se mueve entre lo hipnótico y lo brutal. El sonid…
Leer reseña completa →