(CASTELLANO) No todas las películas tienen que cambiarte la vida, pero hay algunas que ni siquiera consiguen que aguantes despierto. Duplicidad es una de esas. Se vende como un thriller con mensaje, pero lo único que entrega es una sucesión de escenas planas, sin alma ni rumbo, que ni enganchan ni emocionan. La sensación general es la de estar viendo una de esas películas de sobremesa de Antena 3, pero sin la gracia involuntaria que a veces tienen. Aquí todo es gris, predecible y mal contado. Ni el guion tiene fuerza, ni los actores parecen creer lo que están diciendo. Hay giros de guion, s…
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