(CASTELLANO) Willard es una película rara. Rara de verdad. De esas en las que uno no sabe muy bien si el director ha hecho exactamente lo que quería o si simplemente a todo el mundo se le fue la pinza durante el rodaje. Tiene atmósfera, tiene personalidad y tiene a Crispin Glover en modo absoluto, pero también es una cosa tan torcida, tan incómoda y tan pasada de vueltas que cuesta saber si funciona como terror, como comedia negra, como drama de marginado o como delirio con ratas. La historia sigue a Willard Stiles, un hombre solitario, reprimido y socialmente torpe que vive con una madre e…
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