(CASTELLANO) A veces lo que más sorprende de un thriller de espías no es la acción, sino el silencio. En Amateur, James Hawes renuncia al efectismo fácil para construir una historia donde lo emocional pesa más que las persecuciones o los tiroteos. Sí, hay todo lo que se espera del género: agencias, traiciones, secretos, pero la cámara se detiene más en las miradas que en las balas. Y eso, curiosamente, es lo que la hace distinta. Rami Malek sostiene la película con una contención que juega a favor del personaje, aunque puede dejar frío a más de uno. No es Bourne, ni pretende serlo, aunque l…
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