(CASTELLANO) El crimen de Cuenca no es una película fácil de ver, ni quiere serlo. Su impacto va más allá de la historia que cuenta. No solo nos muestra una de las injusticias judiciales más grandes de España, sino que también se ha convertido en un emblema de la lucha contra la censura. Pilar Miró, con su dirección decidida y sin concesiones, sumerge al espectador en una historia incómoda, donde esa brutalidad y el total abuso de poder se muestran sin filtros. Pero lo que más inquieta no es solo lo que cuenta, sino cómo lo hace. La película reconstruye los hechos con una crudeza que sigue …
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