(CASTELLANO) Cerrar el círculo de una saga como Karate Kid parecía casi imposible, pero esta nueva entrega encuentra una manera de hacerlo sin traicionar sus raíces. La idea de unir dos generaciones —la del original en los años 80 y la del reboot en China— podría haber sido un desastre, pero la química entre Ralph Macchio y Jackie Chan sostiene la propuesta desde el primer momento. Verlos juntos funciona como puente perfecto entre pasado y presente. La película no oculta que su estructura es la de siempre: aprendiz ingenuo, mentor exigente, entrenamiento duro y enfrentamiento final. Pero ju…
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