**Cómo mola este tío...** Aquí Stephen Dorff, el clásico macarra de piscinas con placa, un vaquero con andares de perdonavidas y palillo en ristre. Sí, aquí está Stephen, como si realmente nos interesara lo que tiene que contarnos o mostrarnos. Al principio habría jurado que se trataba de una parodia policíaca, a juzgar por los diálogos absurdos, la forma de imitar a _Harry El Sucio_ y la dirección anárquica. Pero no. Parece que los tíos van en serio. Han rodado no sé cuántos capítulos que apestan a cliché ochentero barato, y se han quedado la mar de anchos. Y ojo porque Stephen no es…
Leer reseña completa →