(CASTELLANO) Algunas series te impactan, otras te entretienen y luego está Adolescencia, que directamente duele. No es una serie fácil de ver, no busca la comodidad del espectador ni ofrece un respiro. Desde el primer capítulo, deja claro que no tiene intención de suavizar nada. Su historia se mete de lleno en un tema incómodo y espinoso: cómo algunos adolescentes crecen rodeados de odio y violencia hasta normalizarlos sin cuestionarlos. No hay adornos ni giros efectistas. Todo resulta auténtico, sin adornos ni intentos de endulzar la realidad para hacerla más digerible. La serie sigue a…
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