(CASTELLANO) Antebellum es una película incómoda desde el primer minuto, y no solo por lo que muestra, sino por cómo lo muestra. El tema que aborda —el racismo estructural, pasado y presente— es real, doloroso y sigue siendo negado por muchos. Eso genera una rabia legítima como espectador. El problema es que esa rabia no siempre se transforma en una reflexión sólida, y ahí es donde la película empieza a fallar. Visualmente es potente, incluso elegante. Hay una puesta en escena muy cuidada y una voluntad clara de impactar, de sacudir, de no dejarte respirar. Janelle Monáe sostiene la películ…
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