(CASTELLANO) Hay películas que nacen con una dificultad añadida: tocar heridas que todavía no están del todo cerradas. Fuego parte de ese terreno delicado y se mueve entre la reflexión sobre el dolor y el impulso casi primario de la venganza. No es una obra redonda, pero sí es una propuesta incómoda e interesante. La película utiliza algunos recursos claramente subrayados, incluso sensibleros en ciertos momentos. Hay escenas donde la música y el dramatismo parecen querer guiar demasiado al espectador. También es verdad que el guion opta por posiciones muy claras, casi binarias, lo que reduc…
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