(CASTELLANO) Sean Baker lo ha vuelto a hacer. Anora arranca con un ritmo frenético, casi como si fuera una fiesta descontrolada, y poco a poco va transformándose en algo completamente distinto. Lo que empieza siendo una comedia descarada e irreverente, va tomando un tono más serio, dejando claro que no es solo un cuento moderno, sino una historia con alma, con emoción y con mucho que decir. Buena parte de ese magnetismo viene de Mikey Madison, que se mete en la piel de Ani con una naturalidad asombrosa. Su personaje es un torbellino: simpática, ingenua a ratos, pero también tremendamente as…
Leer reseña completa →